Contabilidad del capital natural

Actualmente, las organizaciones operan en un entorno donde la sostenibilidad ya no es opcional, sino un factor clave de competitividad, cumplimiento y permanencia en el mercado. En este contexto, la Contabilidad del Capital Natural (CCN) se convierte en una herramienta estratégica para comprender, gestionar y proteger los recursos naturales que hacen posible la operación de cualquier organización.

 

La Contabilidad del Capital Natural es un enfoque de gestión que permite identificar, medir, valorar y comunicar la relación de una organización con la naturaleza. Esto incluye tanto sus dependencias de agua, energía, suelo y biodiversidad, como sus impactos sobre los ecosistemas a lo largo de toda la cadena de valor. Permite integrar información ambiental en el proceso de toma de decisiones, a través de informes estructurados que combinan información financiera, ambiental y socioeconómica, que muestran cómo una organización depende de los sistemas naturales y cómo los impacta.

 

Para ayudar a las organizaciones a establecer lineamientos claros para realizar evaluaciones de capital natural de manera estructurada, transparente y comparable, el organismo internacional para la estandarización (ISO) a desarrollado la norma ISO 14054 Contabilidad del capital natural para las organizaciones: principios, requisitos y orientación.

 

La norma no busca ponerle precio a la naturaleza, sin sentido, sino apoyar decisiones estratégicas basadas en datos ambientales y económicos, no busca reemplazar los sistemas financieros, sino complementarlos, fortaleciendo la toma de decisiones sostenibles basadas en evidencia.

 

Entre sus puntos clave, la norma establece que las organizaciones deben:

 

· Identificar sus dependencias e impactos sobre el capital natural.

· Usar indicadores físicos (m³ de agua, toneladas de suelo, hectáreas, etc.)

· Valorar los impactos en términos económicos cuando sea posible.

· Integrar esta información en la gestión de riesgos, inversiones y estrategia.

 

La norma puede implementarse en organizaciones de cualquier tamaño y sector, incluyendo industria, agricultura, energía, servicios, construcción, logística y sector financiero. Cada organización puede adaptar el alcance y profundidad del análisis de acuerdo con sus objetivos y madurez en sostenibilidad.

 

La adopción de la contabilidad del capital natural bajo el enfoque de la norma ISO 14054 contribuye a que las organizaciones, anticipen riesgos ambientales y regulatorios; optimicen el uso de recursos naturales y reduzcan costos; fortalezcan la resiliencia del negocio ante el cambio climático; cumplan con estándares internacionales de sostenibilidad; generen confianza en inversionistas, clientes, la sociedad y las partes interesadas e identificar oportunidades de innovación y mejora continua.

 

En términos simples la norma ayuda a responder preguntas como:

 

¿Cuánta agua consume mi operación y qué riesgo representa su escasez?

 

¿Qué impacto tiene mi cadena de suministro en los ecosistemas?

 

¿Cuánto me costaría perder esos recursos en el futuro?

 

La Contabilidad del Capital Natural representa un cambio fundamental en la forma en que las organizaciones entienden y gestionan su relación con el entorno. Integrar la naturaleza en la toma de decisiones ya no es solo una práctica de sostenibilidad, sino una estrategia de negocio que fortalece la resiliencia reduce riesgos y genera valor a largo plazo.

 

Referencias

 

Banco Mundial. Contabilidad del capital natural. Visto en línea en: Contabilidad del capital natural el 28/01/2026.

 

Contabilidad de la Riqueza y la Valoración de los Servicios de los Ecosistemas (WAVES). Contabilidad del Capital Natural. Visto en línea en Contabilidad del Capital Natural | Contabilidad de la Riqueza y la <span>Valoración de los Servicios de los Ecosistemas el 28/01/2026.

 

Organismo Internacional para la Estandarización (ISO). ISO 14054:2025Natural capital accounting for organizations — Principles, requirements and guidance. Visto en linea en: ISO 14054:2025 – Natural capital accounting for organizations — Principles, requirements and guidance el 28/01/2026.

 

Autores: D. Peña y C. Valenzuela.

ISO 14001 en evolución: claves de la próxima versión

Los sistemas de gestión ambiental (SGA) permiten a las organizaciones identificar, controlar y reducir los impactos ambientales derivados de sus actividades, productos y servicios, al tiempo que aseguran el cumplimiento de requisitos legales y promueven la mejora continua del desempeño ambiental.

 

La norma ISO 14001, publicada en su versión vigente en el año 2015, se ha consolidado como un referente internacional para la implementación de sistemas de gestión ambiental (SGA). Actualmente, la norma ISO 14001 se encuentra en proceso de actualización en etapa de FDIS (Final Draft International Standard), que indica que el documento está en una fase avanzada previa a su publicación oficial. Aunque los cambios definitivos aún no han sido formalmente emitidos, es posible identificar algunas líneas de evolución que marcarían el rumbo de esta actualización.

 

Entre los cambios que se espera tener en esta nueva versión es una mayor alineación con la Estructura Armonizada (Harmonized Structure, HS) de los sistemas de gestión. Este ajuste facilitaría la integración de ISO 14001 con otras normas como ISO 9001 o ISO 45001, promoviendo sistemas de gestión más coherentes, compatibles y fáciles de implementar de manera conjunta.

 

Asimismo, se anticipa un fortalecimiento de la cláusula 10 sobre mejora continua, con una interpretación más clara que permita a las organizaciones demostrar la mejora de su sistema de gestión ambiental como un proceso planificado, medible y alineado con sus objetivos estratégicos.

 

Otro aspecto clave que podría reforzarse es la comprensión de la organización y su contexto, establecida en la cláusula 4. Se espera que la nueva versión profundice y aborde ejemplos tales como el cambio climático, la disponibilidad de recursos naturales, etc.

 

En relación con la planificación, la nueva versión podría reforzar la identificación y gestión de riesgos y oportunidades del sistema de gestión ambiental, así como la planificación de cambios, permitiendo a las organizaciones anticiparse a impactos, adaptarse de manera controlada a modificaciones en sus procesos o condiciones operativas.

 

Aunque la nueva versión de la norma ISO 14001 aún no ha sido publicada oficialmente y se prevé que su publicación oficial sea durante el presente año 2026. Anticiparse a estas posibles actualizaciones permitirá a las organizaciones prepararse mejor para la transición y fortalecer su sistema de gestión ambiental.

 

Referencias

 

Environmental management systems – Requirements. Final Draft International Standard. ISO/FDIS 14001

 

Autor: Ing. Anne Michelle Gaitán

Más allá del antisoborno: gobernanza y sostenibilidad con ISO 37001

Autores: Ing. Guillermo Eudave, Mtro. Gibrán Vallín – Soporte Técnico Sistemas Integrales Global Standards

 

Para aquellas organizaciones tengan implementado o busquen establecer un sistema en el esquema ISO 37001 es importante enfatizar que en la versión 2025 ya es un requisito por considerar todos aquellos aspectos y necesidades de las partes interesadas que tengan relación al medio ambiente.

 

A continuación, se compartirán consideraciones y la importancia de la gobernanza para el establecimiento de un sistema antisoborno con miras a un cuidado del medio ambiente.

 

Es importante recordar que un sistema antisoborno es aplicable para cualquier organización ya sea pública o privada, la intención de este esquema internacional es buscar que de forma sistemática se pueda proporcionar a los colaboradores herramientas suficientes para combatir actos de corrupción y así aumentar la transparencia y confianza hacia los clientes.

 

En relación con estas actualizaciones específicas para la norma ISO 37001 junto a otras normas de sistemas de gestión ISO, es buscar que todas aquellas organizaciones consideren dentro de las herramientas usadas para la identificación de su contexto de la organización (punto 4.1 de la norma) aquellas repercusiones ambientales que existen y podrían interferir a la operación de la organización. Además de la consideración de como la operación en si afecta al medio ambiente.

 

Para punto de la norma relacionada a la comprensión de las necesidades y expectativas de las partes interesadas (punto 4.2 de la norma) es importante indagar en todas las partes interesadas que se hayan identificado cuales son aquellos aspectos que se deben cumplir en materia ambiental.

 

El punto clave para establecer un sistema antisoborno con miras al cuidado ambiental es sin duda la gobernanza establecida en la organización, esto debido a que es el líder lo que motiva a sus colaboradores y establece el camino a seguir, es lo que hace que el sistema antisoborno verdaderamente funcione y no solo se quede establecido en un documento más del sistema de gestión. Una gobernanza activa y motivante se caracteriza por:

 

  • Un liderazgo constante.
  • Se asignen recursos suficientes.
  • Construye una ética y en este caso una consciencia ambiental.
  • Establece una política que además de buscar cumplir con la norma motiva a la creación de una conciencia del cuidado del medio ambiente.

 

Con base a lo anterior, un sistema ISO 37001 que busca además de dar cumplimiento a la norma y que busca apoyar la sostenibilidad, debe fortalecer su análisis del contexto de la organización, la identificación de las necesidades de sus partes interesadas, una política de antisoborno pero que tenga un lado verde, establecer recursos pertinentes para lograr dichos objetivos establecidos, toma de conciencia y sobre todo una gobernanza que permita crear, motivar y fortalecer la consciencia de sus colaboradores en los temas antes mencionados.

 

Referencias:

N. R. Adams. ITLawCo. How ISO 37001 evolved between 2016 and 2025. Visto en línea en How ISO 37001 evolved between 2016 and 2025 – ITLawCo el 23/01/2026.

Perspectiva de la debida diligencia en la norma ISO 37001:2025

Autor: Daniel Peña

 

La debida diligencia es uno de los pilares fundamentales del sistema de gestión antisoborno conforme a la norma ISO 37001:2025. Su propósito es permitir que la organización identifique, evalúe y gestione los riesgos de soborno asociados a terceros, proyectos, transacciones y relaciones comerciales. Esta no se trata solo de recopilar información, sino de tomar decisiones informadas y proporcionales al nivel de riesgo.

 

En este blog te explicamos qué exige la norma, quiénes deben realizar la debida diligencia y cómo implementarla de forma práctica y eficaz.

 

¿Qué exige la norma ISO 37001:2025 respecto a la debida diligencia?

 

La norma establece que las organizaciones deben implementar un proceso de debida diligencia que:

 

· Sea proporcional a los riesgos identificados: por ejemplo, una empresa pequeña con bajo nivel de exposición no aplicará el mismo nivel de análisis que una multinacional que trabaja con múltiples intermediarios en países de alto riesgo.

 

· Se aplique antes y durante cualquier relación comercial: es decir, no basta con evaluar a un tercero solo al inicio. Debe mantenerse un monitoreo periódico, especialmente si, cambia la naturaleza de la relación, se identifica información nueva, el contexto del país/región se modifica, surgen señales de alerta.

 

· Permita tomar decisiones informadas: Es decir que la información recabada permita determinar si se debe; aprobar la relación, mitigar ciertos riesgos, como contratos, cláusulas, controles adicionales; o rechazar o finalizar la relación.

 

¿A quiénes se les debe aplicar debida diligencia?

 

La norma gira en torno a la premisa: “Si la persona o entidad puede generar, facilitar o verse envuelta en un soborno, debe ser sometida a debida diligencia.” Considerando esto la debida diligencia se aplica a todas las partes que puedan generar un riesgo de soborno, tales como:

 

· Terceros, incluyendo; proveedores y contratistas; intermediarios, distribuidores y agentes comerciales; consultores y asesores; socios temporales; representantes autorizados y personas que actúan en nombre de la organización.

 

· Proyectos y actividades específicas como; licitaciones y concursos; expansión a nuevos mercados, operaciones en países con alto riesgo de soborno, proyectos financiados externamente.

 

· Personal interno en roles sensibles: siempre de forma proporcional a su nivel de exposición al riesgo; personal de compras; ventas y desarrollo de negocios; relaciones gubernamentales, alta dirección y todo aquel que negocie, gestione contratos o pague en nombre de la organización.

 

· Socios de negocio: por ejemplo; adquisiciones y fusiones, alianzas estratégicas, inversionistas entre otros.

 

¿Cómo debe realizar una organización la debida diligencia?

 

La norma no exige un método único, pero sí define los elementos esenciales que se deben considerar al realizar la debida diligencia. Algunos de estos elementos son:

 

· Identificar y clasificar el riesgo: Debes tener claro qué nivel de riesgo representa la parte evaluada, para lo cual puedes considerar factores como: sector y actividad del tercero; país o región donde opera; montos involucrados; relación con funcionarios públicos; historial reputacional, estructura de propiedad y beneficiarios finales, entre otros. Una herramienta muy útil para llevar a cabo este elemento es utilizar una matriz de riesgo para determinar el nivel de debida diligencia requerido.

 

· Ejecutar la debida diligencia en el nivel adecuado: puedes establecer tres niveles de profundidad, dependiendo del riesgo, y documenta los motivos por los cuales se decidió el nivel de debida diligencia aplicado.

 

· Tomar decisiones basadas en los resultados: utilizar la información recabada para tomar decisiones como: establecer controles adicionales, cláusulas, capacitación, auditoría; terminar o suspender temporalmente la relación con algún socio, rechazar la relación con un nuevo socio, entre otras. No olvides mantener evidencia de que la decisión fue razonada y justificada.

 

· Monitorear y actualizar: establecer un sistema de monitoreo continuo, este puede ser anual, semestral o incluso trimestral dependiendo del nivel de riesgo. Establece sistemas de monitoreo especialmente en contratos de larga duración; proveedores o agentes en países de alto riesgo; servicios relacionados con gobierno; actividades donde el tercero actúa en nombre de la organización.

 

· Roles y responsabilidades dentro de la organización: para que la debida diligencia funcione, todos deben tener claro su rol. Establece quien, diseña y supervisar el proceso de debida diligencia, quien revisar casos de alto riesgo, quien ejecuta la debida diligencia en proveedores, quien verifica la documentación, quien identifica las señales de alerta, quien mantiene la comunicación con terceros.

 

Consejos para una implementación efectiva

 

· Mantén un proceso ágil, no compliques el proceso más de lo necesario.

 

· Usa herramientas digitales, esto te facilitara el almacenamiento y revisión de información.

 

· Adapta las herramientas a tu realidad, no copies y pegues modelos sin analizarlos.

 

· Establece señales de alerta claras y define acciones inmediatas cuando aparezcan.

 

· Capacita a las áreas clave sobre cómo detectar riesgos reales de soborno.

 

· Documenta todo, recuerda que, en auditorías, la evidencia lo es todo.

 

La debida diligencia no es solo un requisito, sino una herramienta estratégica para proteger a tu organización de prácticas ilícitas. Implementarla de manera proporcional, estructurada y continua permite: tomar mejores decisiones, reducir riesgos legales y reputacionales, fortalecer la transparencia y generar confianza con clientes, proveedores y autoridades Si tu organización está iniciando la implementación del sistema antisoborno, la debida diligencia será uno de los procesos clave que marcarán la diferencia entre cumplir la norma y tener un sistema realmente eficaz.

 

Referencias.

 

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Guía de la OCDE de debida diligencia para una conducta empresarial responsable. 2018. Recuperado de: Guía de la OCDE de Debida Diligencia para una Conducta Empresarial Responsable (ES) el 15/12/2025.

 

Organismo para la estandarización (ISO). Sistemas de gestión antisoborno. Requisitos con orientación para su uso. ISO 37001. Segunda Edición. Traducción oficial. 2025.

Responsabilidad social y el trabajo infantil

Autor: Talía Valle – Auditor Multiestándar

 

Introducción

 

En un mundo cada vez más interconectado y consciente de los problemas sociales y ambientales, las organizaciones tienen un papel clave no solo en la generación de beneficios económicos, sino también en el bienestar de las comunidades en las que operan. Este enfoque se conoce como “Responsabilidad Social” y busca que las organizaciones actúen de manera ética, promoviendo un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Un tema especialmente crucial dentro de la responsabilidad social es la erradicación del trabajo infantil, una grave violación de los derechos humanos que sigue afectando a millones de niños en todo el mundo.

 

¿Qué es el trabajo infantil?

 

El trabajo infantil implica la participación de niños en actividades laborales que interfieren con su desarrollo físico, emocional y educativo. El trabajo infantil es una de las violaciones más graves a los derechos humanos que aún persisten en muchas partes del mundo. Impide que millones de niños disfruten de su infancia, accedan a la educación y se desarrollen adecuadamente en un entorno saludable. Esta problemática afecta a niños en diversas formas de explotación laboral, desde la agricultura y la minería hasta el trabajo doméstico y la venta ambulante.

 

El trabajo infantil: Una realidad desgarradora que no podemos ignorar.

 

La Responsabilidad social juega un papel crucial en la lucha contra el trabajo infantil. Las organizaciones, especialmente aquellas con una presencia global, deben asegurarse de que sus operaciones y cadenas de suministro no estén contribuyendo a este grave problema. Se estima que hay 160 millones de niñas y niños atrapados en el trabajo infantil en todo el mundo, tras un aumento de 8,4 millones en los últimos cuatro años.

 

Los datos más recientes muestran una preocupante situación: los esfuerzos por erradicar esta problemática se han estancado, incluso revirtiendo la tendencia de reducción que se mantenía desde hace décadas.

 

La protección de los niños contra el trabajo y la explotación laboral está respaldada por una serie de leyes y tratados internacionales que establecen estándares y garantías fundamentales para la infancia. Sin embargo, es importante destacar que la efectividad de estas leyes depende en gran medida de su aplicación y cumplimiento por parte de todos los actores, además de recursos y de seguir reforzando los marcos de protección y la colaboración internacional.

 

Hay iniciativas en Latinoamérica como el Movimiento Nacional de Niños y Adolescentes Trabajadores Organizados que colocan el trabajo infantil como una actividad que puede contribuir al desarrollo integral de los niños, siempre que no inhiban derechos como educación, vivir en un espacio libre de violencia y actividades recreativas.

 

Las acciones que las organizaciones deben implementar incluyen dos ejes fundamentales.

 

· Responsabilidad corporativa de respeto: son las acciones destinadas a evitar toda violación a los derechos humanos de la infancia, aplicándose a las actividades propias del negocio, sus relaciones comerciales, sus operaciones y las características de sus productos y servicios.

 

· Compromiso corporativo de apoyar: Integra las acciones voluntarias de las organizaciones para promover los derechos de la infancia a través de actividades estratégicas.

 

Conclusión:

 

Las organizaciones tienen la responsabilidad de defender los derechos de la infancia no solo hacia el exterior, sino desde el núcleo de sus operaciones. Integrar políticas de paternidad equitativas que permitan a los colaboradores el equilibrio entre su vida laboral y sus deberes familiares, independientemente de su género forma parte de dicha responsabilidad.

 

Referencias:

 

[1] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Trabajo Infantil. Visto en línea en: https://www.unicef.es/causas/trabajo-infantil el: 08/04/2025.

 

[2] Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Aumenta el trabajo infantil en México. Visto en línea en: http://gaceta.unam.mx/aumenta-el-trabajo-infantil-en-mexico el 08/04/2025.

Etiquetado: Elemento de comunicación

Autor: LCA Javier Olguin Macias / Soporte Técnico FSMS

 

Principal medio de comunicación entre los fabricantes de productos y los consumidores; no solo una herramienta informativa, sino también un instrumento para la toma de decisiones del consumidor y una vía para fomentar hábitos de consumo más saludables y responsables.

 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el etiquetado de los alimentos se define como “cualquier etiqueta, marca, imagen u otro material descriptivo, escrito, impreso, marcado, grabado o adherido al envase de los alimentos que sirve para informar sobre su naturaleza, origen, ingredientes, propiedades, producción, caducidad, conservación y uso”. Esta definición resalta la función del etiquetado como un medio integral de información para el consumidor.

 

El etiquetado cumple funciones múltiples: informativa, persuasiva, regulatoria y educativa. La información contenida en una etiqueta debe ser clara, veraz y comprensible para el consumidor. Entre los elementos más comunes se encuentran: lista de ingredientes, fecha de caducidad, valor energético y nutricional, origen del producto, instrucciones de uso y advertencias sanitarias. En productos alimenticios, la etiqueta es fundamental para que el consumidor pueda evaluar los impactos de su consumo en la salud.

 

Etiquetado en México

 

México ha sido uno de los países pioneros en la implementación de sistemas de etiquetado frontal de advertencia. En octubre de 2020 entró en vigor la modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, la cual establece el sistema de etiquetado frontal de advertencia para alimentos y bebidas no alcohólicas. Este nuevo modelo incluye sellos negros octagonales que advierten si un producto excede los límites establecidos de calorías, azúcares, sodio, grasas saturadas o grasas trans.

 

Este tipo de etiquetado busca combatir los altos índices de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles en México. Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), más del 70% de los adultos mexicanos tienen sobrepeso u obesidad, condición relacionada con un elevado consumo de productos ultra procesados.

 

Además de los sellos, la normativa prohíbe el uso de personajes, dibujos animados o celebridades en productos dirigidos a la infancia, lo que busca evitar la promoción engañosa y proteger a la población más vulnerable.

 

 

Impacto y desafíos del etiquetado

 

Estudios recientes han demostrado que el etiquetado frontal en México ha tenido un efecto positivo en la percepción de los consumidores sobre la salud de los productos. Una investigación del INSP concluyó que los sellos de advertencia permiten identificar de manera más rápida los productos altos en nutrientes críticos y reducen la intención de compra de estos alimentos.

 

Sin embargo, aún existen desafíos, como la comprensión desigual en sectores con menor nivel educativo que pueden tener dificultad para interpretar correctamente los sellos; así como la presencia de estrategias de evasión, modificando tamaño de porciones o rediseñando envases para evitar uso de sellos; además de el acompañamiento de campañas de educación nutricional para fortalecer su impacto y asegurar decisiones informadas a largo plazo.

 

El etiquetado y su correcta implementación puede empoderar al consumidor, influir en sus decisiones de compra y contribuir a mejorar la salud pública. En el caso de México, la normativa vigente ha significado un avance importante en la promoción de dietas más saludables y en la protección del consumidor, aunque su efectividad plena dependerá de estrategias complementarias de educación nutricional y vigilancia regulatoria.

 

El etiquetado, aunque poderoso, no es una solución aislada, si no parte de un enfoque integral de salud pública.

 

 

Referencias:

 

FAO. (2023). Food labelling. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Recuperado de https://www.fao.org/food-labelling/en/

 

Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD). (2023). Etiquetado nutricional en México: Retos y perspectivas. Recuperado de https://www.funsalud.org.mx

 

Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). (2021). Evaluación del etiquetado frontal en México: Resultados a un año de su implementación. Recuperado de https://www.insp.mx

 

Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2020). Etiquetado frontal de advertencia nutricional: Una política pública para proteger la salud en las Américas. Recuperado de https://www.paho.org

 

Secretaría de Economía & Secretaría de Salud. (2020). Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados. Diario Oficial de la Federación. Recuperado de https://www.dof.gob.mx

Cultura de calidad: El motor del desempeño organizacional

Autor: Robert Gaitán / Soporte técnico Sistemas Integrales

 

La globalización

 

Antes de comprender la importancia de adoptar una cultura de calidad dentro de una organización, es necesario responder una pregunta fundamental: ¿por qué la calidad se volvió tan relevante? Uno de los factores clave es el impacto que la globalización ha tenido en los mercados.

 

La globalización integra a los países mediante el intercambio económico, cultural, tecnológico y comercial, permitiendo que productos, servicios e incluso prácticas sociales trasciendan fronteras. Como resultado, los consumidores actuales tienen más opciones, mayor acceso a información y expectativas considerablemente más altas, incrementando la presión sobre las organizaciones que desean mantenerse competitivas en un entorno amplio, exigente y en constante transformación.

 

En este contexto, las empresas que buscan un crecimiento sostenible deben enfocar su atención en la calidad de los productos y servicios que ofrecen. La globalización ha generado un mercado más informado y crítico, donde la simple disponibilidad ya no es suficiente: ahora es indispensable asegurar el cumplimiento de los requisitos del cliente e incluso superar sus expectativas.

 

Competencia, competitividad y calidad

 

Para mantenerse vigente, una organización debe ser realmente competitiva. La competencia surge cuando existen múltiples alternativas para satisfacer una necesidad; en cambio, la competitividad proviene de la capacidad de una organización para ofrecer un valor superior frente a dichas alternativas. Ese valor puede generarse a través de precios competitivos, desempeño sobresaliente o prácticas responsables con la sociedad y el medio ambiente. Aunque las fuentes de valor pueden variar, todas convergen en un elemento común: la calidad.

 

Por ello, la calidad se convierte en un principio central. En la actualidad, no solo implica entregar un producto que funcione, sino cumplir consistentemente con los requisitos aplicables y satisfacer de manera confiable lo que el cliente necesita.

 

Perspectivas clásicas de la calidad

 

Diversos expertos han enriquecido el concepto de calidad desde diferentes enfoques. Uno de ellos fue Joseph Juran, ingeniero y consultor de gestión rumano-estadounidense, conocido por popularizar el Principio de Pareto, cuyo propósito es identificar los factores que tienen el mayor impacto en los resultados esperados (la conocida regla del 80/20). Juran definió la calidad como “adecuación al uso”, destacando la importancia de entregar un producto libre de defectos y capaz de cumplir con su propósito.

 

Por su parte, W. Edwards Deming, estadístico y consultor, fue responsable de evolucionar el ciclo PHV a PHVA (Planear, Hacer, Verificar y Actuar). Además, desarrolló los catorce principios de gestión de calidad, convirtiéndose en una de las figuras más influyentes en la disciplina. Su trabajo influyó en la creación de reconocidos premios como el Premio Deming en Japón y también en la consolidación del movimiento de calidad que más tarde daría origen a iniciativas como el Premio Nacional de la Calidad en Estados Unidos. Deming entendía la calidad como un elemento estratégico basado en la mejora continua, enfatizando la estabilidad y optimización del sistema.

 

Finalmente, Philip Crosby, empresario estadounidense, fue reconocido por conceptos como “Cero Defectos” y “Los Cuatro Absolutos de la Calidad”. Crosby complementó las perspectivas anteriores al afirmar que “la calidad es cumplir los requisitos”, independientemente de si el producto es de lujo o económico. Para ilustrarlo, presentó su conocida analogía:

 

“Si un Cadillac cumple con los requisitos de un Cadillac, es un producto de calidad.”

 

En síntesis, la calidad puede entenderse como el grado en que un conjunto de características inherentes de un objeto cumple con los requisitos establecidos (según lo descrito en ISO 9000), proporcionando satisfacción tanto al cliente como a partes interesadas como colaboradores, accionistas, comunidad y medio ambiente. Por ello, se convierte en un elemento diferenciador que impulsa el posicionamiento competitivo de una organización.

 

Cultura de calidad

 

Comprendida la importancia de la calidad, surge una pregunta esencial: ¿cómo asegurar que una organización realmente ofrezca calidad? Si bien las empresas implementan tecnologías, metodologías y políticas internas, estas iniciativas son insuficientes si no están respaldadas por un compromiso genuino de las personas que integran la organización. Sin ese compromiso, las acciones se vuelven aisladas, poco efectivas y carentes de propósito.

 

El motor que permite que la calidad se materialice es la sensibilización y el compromiso con el cumplimiento de los requisitos, tanto del producto como de las actividades diarias. A esto lo llamamos cultura de calidad.

 

Contar con una cultura de calidad significa ejecutar los procesos, atender a los clientes, abordar los problemas y cuidar el ambiente de trabajo con disposición, responsabilidad y competencia. Es convertir la calidad en un hábito organizacional, en una forma de pensar que guía cada decisión. Cuando esto ocurre, la mejora continua deja de ser una obligación y se convierte en una convicción colectiva.

 

Para fomentar una cultura de calidad en toda la organización, es necesario comprender que esta se conforma por elementos clave:

 

• Liderazgo comprometido: directivos que predican con el ejemplo, establecen expectativas claras y priorizan la calidad sobre soluciones rápidas.

 

• Personal participativo: colaboradores empoderados, capacitados y conscientes del impacto de su trabajo.

 

• Comunicación efectiva: información clara, accesible y oportuna que evita malentendidos y promueve coherencia.

 

• Orientación al cliente: decisiones alineadas al bienestar y satisfacción del usuario final.

 

• Aprendizaje continuo: disposición para mejorar, adaptarse y corregir fallos.

 

• Confianza organizacional: un ambiente donde las personas puedan comunicar problemas sin miedo a represalias.

 

Estos elementos se fortalecen mediante prácticas que refuerzan los valores y comportamientos deseados, como reconocer el trabajo bien hecho, fomentar espacios de retroalimentación honesta, promover la transparencia en la toma de decisiones y eliminar prácticas que privilegian la rapidez por encima de la calidad.

 

El papel del error en la cultura de calidad

 

¿Qué sucede con los errores que pueden surgir durante los procesos? En una cultura de calidad, el error no se oculta ni se penaliza; se analiza de manera sistémica para comprender qué parte del proceso falló y cómo evitar que vuelva a ocurrir. Esta mentalidad permite aprender, mejorar y fortalecer la resiliencia organizacional, evitando prácticas como «culpar en lugar de analizar las causas», las cuales generan variabilidad no deseada, reprocesos y pérdida de confianza del cliente.

 

Una convicción colectiva

 

Un ejemplo ampliamente reconocido es Toyota. Su filosofía de trabajo, basada en el respeto por las personas, la eliminación del desperdicio y la mejora continua permitió desarrollar una cultura tan sólida que cualquier trabajador tiene la autoridad para detener una línea de producción si detecta un problema. Esta práctica, conocida como jidoka, evita defectos, fomenta la responsabilidad y asegura consistencia en la calidad. El éxito de Toyota no proviene solo de herramientas técnicas, sino de su cultura.

 

En conclusión, la calidad no se logra únicamente mediante herramientas, metodologías o tecnología; se construye a partir de la convicción colectiva de hacer las cosas bien. Cuando una organización adopta una cultura de calidad, cada persona comprende su impacto, asume su responsabilidad y contribuye a generar resultados consistentes. Esto convierte la calidad en un hábito organizacional que fortalece el desempeño, incrementa la satisfacción y sostiene la mejora continua.

Integrando Calidad y Sostenibilidad: El camino hacia una gestión 9001 responsable

Autores: Mtro. Gibrán Eduardo Vallín Martínez, Ing. Santiago González Esparza – Soporte técnico Sistemas Integrales

 

El siglo XIX y XX dio comienzo a una nueva era en la cual el desarrollo de la humanidad se basó en la explotación sin medida de los recursos naturales mundiales, este desgaste y consumo desmedido trajo consigo lo que se denominó como: problemas ambientales; los cuales en las últimas décadas se han establecido medidas para poder disminuirlos o revertirlos. Uno de estos intentos es el esfuerzo a nivel mundial establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el apoyo de sus países miembros el cual fue denominado como “Objetivos de desarrollo sostenible” que busca mediante 17 objetivos erradicar los principales problemas que enfrenta la humanidad y tener un futuro donde el desarrollo simpatice con el respeto al medio ambiente.

 

 

En el año 2024 la “International Organization for Standarization” (ISO por sus siglas en inglés) con la intención de que organizaciones certificadas en algún estándar como ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001, ISO 22000, ISO/IEC 27001, ISO 37001, entra otras dando un total de 30 normas de sistemas de gestión que comenzaran a sensibilizarse en aspectos ambientales se establecieron consideraciones sobre el cambio climático en las normas de sistemas de gestión, que contempla requisitos en referencia a las acciones a tomar para el cambio climático. Esto abrió el camino para que todas las organizaciones sin importar el estándar consideren acciones para el cuidado del medioambiente.

 

 

Unos de los objetivos de cualquier organización (esté certificado o no) es poder garantizar que su operación pueda mantenerse a través del tiempo. En los últimos años las organizaciones han tenido que ampliar el panorama de su contexto interno y externo para considerar factores que estén alineados a las problemáticas actuales y así establecer medidas que permitan que la operación y el impacto de factores externo sea el menor posible.

 

 

Un factor externo que puede tener impacto en la operación es el cambio climático y una gestión sostenible de los recursos permite el cumplimiento de nuestros objetivos de calidad aunado a una gestión respetuosa con ambiente.

 

 

En los últimos años la tendencia de aquellas organizaciones que están certificadas en la norma ISO 9001 es ofrecer productos y servicios que cumplan (o estén por encima) las expectativas y necesidades de los consumidores; esto sumado al interés de cuidar el medio ambiente ha hecho posible que la calidad y la sostenibilidad vayan de la mano y puedan dar origen a su integración en un sistema certificado.

 

 

Para poder realizar esta integración, la norma ISO 9001 y todas aquellas normas ISO que comparten la estructura armonizada, facilitan en sus distintos puntos o cláusulas, la consideración del cuidado ambiental, sumando la eficiencia y mejora continua permite que los recursos se puedan aprovechar de una manera sostenible.

 

 

A continuación, se muestran aspectos a considerar dentro de un sistema de gestión de calidad que permiten a una organización comenzar el camino hacia una operación sostenible:

 

 

· Alinear los objetivos de calidad con la responsabilidad del cuidado ambiental.

 

 

. Rentabilidad y satisfacción del cliente se alinean con los principios de protección ambiental y responsabilidad social.

 

 

Enfocados a un sistema ISO deben considerar el análisis del contexto de la organización, las partes interesadas, el liderazgo de la alta dirección, política, acciones para abordar los riesgos y oportunidades, objetivos de calidad, recursos, toma de conciencia, controles operativos que serán validados y revisados en seguimiento, medición, análisis y evaluación y por último enfocarse en la mejora como todo SG que está enfocado en su ciclo de Deming (PHVA).

 

 

La excelencia empresarial no solo se refiere a la calidad del producto, sino también al efecto que tienen las operaciones sobre el medioambiente y la sociedad. Integrar la calidad con la sostenibilidad dentro de los sistemas de gestión no solo es tendencia, se considera una necesidad estratégica para asegurar que las organizaciones sean competitivas, responsables y perdurables construyendo un sistema sólido frente a los desafíos globales.

 

REFERENCIAS:

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PUND). Los ODS en acción. Visto en línea en: Objetivos de Desarrollo Sostenible | Programa De Las Naciones Unidas Para El Desarrollo el 05/11/2025.  

FSSC da comienzo al desarrollo de FSSC 22000 V7

Autor: Mario Quintana – Sistema de Gestión y Diseño y Desarrollo

 

La Fundación FSSC ha notificado del inicio del desarrollo de la nueva versión de su esquema de certificación de sistemas de gestión de inocuidad alimentaria: FSSC 22000 v7.

 

¿Qué factores son los causantes de la actualización a FSSC 22000 v7?

 

· Incorporación de la nueva serie ISO 22002-x:2025 (Programa de prerrequisitos).

 

· Alineación del esquema con los requisitos GFSI Benchmarking v2024, con el objetivo de que la certificación siga contando con el reconocimiento de GFSI.

 

· Fortalecimiento de los requisitos para apoyar a las organizaciones en su contribución al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

 

· La provisión de una estructura más definida para la división de las categorías de la cadena alimentaria.

 

· Cambios y enmiendas editoriales como parte de la mejora continua.

 

Periodo de publicación de la actualización

 

Aunque la fecha exacta de publicación de la Versión 7 no ha sido confirmada por la Fundación FSSC, se espera que sea lanzada hacia finales del primer trimestre o inicios del segundo trimestre de 2026. Las organizaciones certificadas dispondrán de un período de transición de 12 meses para permitir la implementación de la nueva versión. Dicho periodo de transición de igual manera será notificado cuando la fecha de publicación se encuentre más cercana.

 

De momento tu como organización puedes ir enterándote de la actualización en el programa de prerrequisitos ISO 22002-X:2025 que será incorporado en FSSC 22000 v7.

 

Accede a los siguientes recursos informativos referentes a la serie ISO 22002-X:2025:

 

Webinars:

 

· ISO 22002-100 y 22002-7: Fortaleciendo la inocuidad en la cadena de suministro. https://www.youtube.com/watch?v=EiALfUoSepQ

 

· Un vistazo a la evolución de las ISO/TS de programas de prerrequisitos a normas ISO. https://www.youtube.com/watch?v=ZvD4BzdzFaI

 

 

Blogs informativos:

 

· Una mirada a la nueva ISO 22002-1: 2025 https://www.globalstd.com/blog/una-mirada-a-la-nueva-iso22002-1-2025

 

· Actualización ISO/TS 22002-2:2013 a ISO 22002-2:2025 https://www.globalstd.com/blog/actualizacion-iso-ts-22002-2-2013-a-iso-22002-2-2025/

 

· Cambios clave en la Norma ISO 22002-4:2025 https://www.globalstd.com/blog/cambios-clave-en-la-norma-iso-22002-4-2025

 

· Actualización ISO/TS 22002-5:2019 a ISO 22002-5:2025 https://www.globalstd.com/blog/actualizacion-iso-ts-22002-5-2019-a-iso-22002-5-2025/

 

· Entendiendo la evolución de la norma ISO 22002-6 https://www.globalstd.com/blog/entendiendo-la-evolucion-de-la-norma-iso-22002-6

 

· Evolución en la Inocuidad del Retail: Publicada la Nueva Norma ISO 22002-7:2025 https://www.globalstd.com/blog/evolucion-en-la-inocuidad-del-retail-publicada-la-nueva-norma-iso-22002-7-2025/

 

· La nueva norma ISO 22002-100:2025. ¿Está su Sistema de Gestión de inocuidad alimentaria listo para este cambio? https://www.globalstd.com/blog/la-nueva-norma-iso-22002-100-2025-esta-su-sistema-de-gestion-de-inocuidad-alimentaria-listo-para-este-cambio

 

 

Referencias

· FSSC. (2025). FSSC 22000 Version 7. Retrieved October 30, 2025, from https://www.fssc.com/insights/fssc-22000-version-7/

 

· International Organization for Standardization. (2025). ISO publication PUB200221. Retrieved October 30, 2025, from https://www.iso.org/publication/PUB200221.html

Inocuidad alimentaria basada en el ciclo de vida del producto

Autores: D. Peña y C. Valenzuela.

 

En un mundo donde la inocuidad se ha convertido en un compromiso global que implica proteger la salud del consumidor, optimizar recursos y asegurar la sostenibilidad de la cadena de suministro de alimentos, se vuelve necesario adoptar un enfoque basado en el ciclo de vida de los productos alimenticios.

 

¿Qué es la inocuidad alimentaria basada en el ciclo de vida del producto?

 

La inocuidad alimentaria basada en el ciclo de vida del producto se consolida como un enfoque estratégico que permite identificar y controlar los peligros desde la producción primaria hasta el consumo final. Se considera que el ciclo de vida de un producto alimenticio abarca todas las etapas (Figura 1), desde la obtención de materias primas hasta el consumidor final e incluso la disposición de residuos.

 

 

Cada una de estas etapas conlleva riesgos microbiológicos, químicos y físicos que deben ser identificados, evaluados y controlados de manera sistemática.

 

¿Por qué es relevante aplicar este enfoque?

 

Aplicar este enfoque permite a las organizaciones:

 

· Identificar peligros emergentes que podrían pasar desapercibidos en un análisis tradicional.

 

· Implementar controles más efectivos al comprender el origen y la trayectoria de cada insumo.

 

· Aumentar la trazabilidad y la confianza del consumidor.

 

· Contribuir a la sostenibilidad reduciendo desperdicios y riesgos ambientales.

 

· Algunas normas internacionales como ISO 2200, FSSC 22000 o BRCGS ya integran una visión de la gestión del riesgo más amplia, que se alinea con el análisis del ciclo de vida.

 

¿Como contribuye a la sostenibilidad de la cadena de suministro?

 

Al aplicar un enfoque basado en el ciclo de vida, es posible:

 

· Reducir pérdidas evitables en producción y procesamiento.

 

· Diseñar procesos más robustos que minimicen rechazos.

 

· Mejorar la gestión de inventarios y rotación de stock.

 

· Reforzar la trazabilidad, evitando descartes innecesarios en caso de incidentes.

 

· Educar al consumidor sobre prácticas de conservación y fechas de consumo.

 

Herramientas para su implementación.

 

Para implementar este enfoque de manera eficaz, es fundamental integrar herramientas como:

 

· HACCP y análisis de riesgos extendidos al ciclo completo.

 

· Sistemas de trazabilidad y retiro proactivo.

 

· Buenas prácticas de manufactura (BPM) y almacenamiento.

 

· Gestión del ciclo de vida del producto con enfoque ambiental y de inocuidad.

 

· Protocolos para reuso seguro o donación de productos inocuos.

 

· Campañas de concientización interna y externa sobre el desperdicio.

 

Adoptar una visión integral basada en el ciclo de vida transforma la forma en que las organizaciones abordan la inocuidad alimentaria: se deja de ver como un conjunto de controles aislados y se convierte en un sistema vivo y conectado, donde cada decisión, desde el campo hasta la mesa, tiene impacto en la inocuidad del producto.

 

Referencias.

 

M. L. Yulexis. Análisis del ciclo de vida de los alimentos incluyendo las categorías falta de inocuidad alimentaria. Universidad central de las Villas. Departamento de ingeniería química.